
El Mar y la Arena
El sol es testigo de
la obseción del mar
por la arena
Cada tarde con su espuma
en la orilla le acaricia
las piernas
la invita a la atlantida
a compartir con tritones y sirenas
le ofrece una mansión de coral
un lugar especial
donde poder descansar
de gaviotas infames
Ella respondio:
"Yo soy hermana de la tierra,
Nada sacas con ir y venir.
Mi lugar es aquí"
El Mar rugió de rabia y dolor
con sus olas arrazó
con baldes, rastrillos
Figuras, Castillos
de Arena
Una noche, una fuerte tormenta
lanzaba agujas de plata
que lastimaban a la Arena
en un gesto de amor
el mar la cubrió con
su suave marea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario